30 d’abril del 2014

BOOMERANG

... volviendo a poner los pies en el suelo

Propuesta presentada al concurso de ideas para la rehabilitación del Mercado de Abastos de Roquetas de Mar. 


El modelo tradicional de mercado se ha visto desplazado en muchos casos en los últimos años por otras fórmulas comerciales. La simple recreación de un modelo que ya se adivina obsoleto no será suficiente para garantizar su supervivencia.
Para garantizar que el mercado ofrece respuesta a los cada día más demandados servicios en la red, al programa mínimo requerido le añadimos un servicio centralizado de gestión de compras que se encargará de recoger los pedidos e informar de las ofertas, comprar en los puestos, almacenarlos, venderlos fuera del horario de abertura del puesto y si es necesario repartirlos en una flota de triciclos-cesta hasta los domicilios.
Con esta estrategia para aumentar las ventas orientada a la gente que no dispone de tiempo para ir al mercado, o se ve imposibilitada para ello, se consiguen diferentes efectos positivos en la población, como puede ser la creación de empleo, la reducción de los residuos por Kg de compra, el fomento del uso de la bicicleta, etc.

A nivel urbano la situación del mercado, al norte del centro y al oeste de la zona de los bajos, permite configurar el espacio público exterior de manera que refuerce la conexión entre estas 2 zonas aportando calidad y usos al recorrido.


Su posición le confiere un cierto carácter estratégico, haciendo posible no sólo una interacción estática con los flujos urbanos que por ahí transitan, sino convertirse en elemento activo de esta red: haciéndola crecer y gestionando su parte de manera eficiente.
A nivel de edificio, se distinguen 3 grandes características que a su vez, tomamos como directrices para materializar la propuesta:
La cubierta: Se trata de una matriz de cáscaras de doble curvatura de hormigón. La valiente solución permite cubrir una luz considerable con un canto mínimo. La edad de la estructura y su buen envejecimiento le confieren un valor patrimonial que debe ser reconocido.
Nos inclinamos por mostrar la cubierta de manera integral. Su forma icónica puede ser mostrada desde numerosos puntos de vista gracias al vaciado de algunas partes de fachadas. Se persigue una imagen claramente reconocible del mercado, monumentalizando en cierto modo las cáscaras de hormigón “levitando” sobre la ciudad, pero a la vez cercano y en contacto con el mundo terrenal desde la aproximación a pie.
El zócalo: Sobre el altar en el que descansa el edificio, se delimita claramente el volumen encerrado entre él mismo y la cubierta, algo superior al formado por los cerramientos. Esta concepción compositiva clásica aleja el mercado de la ciudad, y dificulta el acceso, que se ha ido infra solucionando a lo largo de los años.
Es clave para el proyecto articular el nivel del suelo del mercado con el espacio público. No sólo se resuelve la accesibilidad, sino que se “desdibuja” el zócalo para obviar el nuevo acercamiento mediante un juego de plataformas y taludes que a la vez pueden albergar otros usos urbanos.
La fachada: El último elemento que configura el mercado es la fachada. Responde a un ingenioso mecanismo de aleros verticales que evitan el soleamiento directo durante las horas de la mañana y la tarde en los meses de calor. En diversos puntos ha sufrido fuertes modificaciones, por lo que su vuelta al origen resulta imposible.
Es nuestra voluntad conservar el funcionamiento físico de la fachada, pero sin renunciar a un nuevo control de sus aberturas y relaciones con el exterior. Por eso, se reducirán los derribos al mínimo. También aparecen, en determinados puntos, nuevas fachadas o cerramientos en celosía que contribuyen a la fusión del espacio público con el espacio del propio mercado.
Tratamos la fachada como lo que es: frontera entre espacios y horarios, y la moldeamos para que también escape de manera literal y constructiva de determinadas rigideces o encorsetamientos, receptiva a lo que vendrá mañana y dispuesta a ser vivida.

Al distribuir los espacios en el mercado, se han seguido máximas pensando en la funcionalidad, la claridad de circulaciones y la eficiencia en los sistemas de instalaciones.
El modelo de agrupación propuesto responde a los criterios de flexibilidad demandados y implica un bajo grado de tecnificación en la ejecución, pues se tratan de paneles prefabricados de madera (con los acabados necesarios) y un sistema de muros portantes que configuran la distribución de circulaciones así como resuelven las instalaciones.
Los diferentes tipos de puesto que se proponen en el catálogo están pensados para dar respuesta a las diferentes actividades comerciales que se llevarán a cabo. El objetivo es poder industrializar todas las piezas que forman estas tipologías para conseguir un alto nivel de calidad sin renunciar a una arquitectura de costes muy cometidos.
La configuración de los puestos de 30 m2 (formados por 3 de 10m2) y la de los puestos auxiliares (de 10 m2) permiten un alto nivel de flexibilidad, respondiendo no sólo a la posible agrupación en puestos de 40 m2, sino también a una posible reducción a módulos de 20 m2 (también equipados).

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Llicència de Creative Commons
L'obra de pou[arch] està subjecta a una llicència de Creative Commons